¿Te habías parado a pensar alguna vez en las ventajas que reporta consumir en las pequeñas tiendas de barrio como la nuestra?

               Nos encontramos en plena Navidad, periodo del año muy destacado en el calendario de todos e inevitablemente marcado por las compras de gran cantidad de productos. Por ello, queremos compartir con vosotros algunas reflexiones acerca de los efectos positivos que tiene realizar tus compras en comercios de barrio:

Para empezar, nos gustaría resaltar la ventaja social que trae consumir en comercios locales o mercados de barrio. Estos negocios son un buen lugar donde encontrarse, charlar y conocer a tus vecinos y vecinas. Además, son fundamentales para la salud de nuestras comunidades. Normalmente, los propietarios de estas tiendas viven por la zona, por lo que el dinero gastado en sus tiendas también ayuda a fortalecer la economía local, ya que ellos invertirán este dinero en la misma clase de negocios. Con todo ello se consigue dar alegría a los barrios, barrios que no pueden competir con el bullicio de las calles céntricas de las ciudades o los pasillos de grandes superficies. Son los vecinos y vecinas quienes paseando por su barrio camino de la panadería o de la frutería dan vida a las calles del mismo.

Por otro lado la mayoría de negocios de barrio son negocios que se centran en la venta de productos específicos, cuyos dependientes conocen de primera mano y en muchos casos desde hace años han ido mejorando como consecuencia de este profundo conocimiento. Es muy probable que el carnicero, pescatero o heladero de tu barrio pueda ofrecerte consejos útiles y opiniones personales sobre todos los productos que venden. En cambio, las grandes superficies abarcan una cantidad inmensa de mercancías, por lo que en muchas ocasiones resulta complicado que el personal que en ellas trabaja conozca a fondo los productos de la tienda.

Una vez analizadas las ventajas sociales nos gustaría centrarnos ahora en los beneficios ecológicos que trae consumir productos en pequeñas tiendas.

Raramente nos paramos a pensar que cuando vamos hasta las afueras para realizar nuestras compras invertimos mucho tiempo y nos supone desplazarnos en vehículos. Ir andando o en bici a las tiendas de barrio permite disminuir el tráfico, los gastos en combustibles  y la contaminación atmosférica y acústica.

Otro de los aspectos positivos de comprar en estos comercios es que sus productos en la gran mayoría de casos son de proveedores locales, que así mismo mantienen la economía provincial (se estima que 45 de cada 100€ gastados en comercio local son reinvertidos en dicha economía, mientras que las grandes superficies tan solo reinvierten 15 de cada 100€). Sin contar que además, con toda probabilidad serán de fabricación o recolección más reciente, y según su origen con menos conservantes.

Por todo ello, volvemos a la idea inicial. Compra en tu barrio, le darás vida.